"Perder peso es cosa seria: ¡Ten cuidado con las dietas de moda!"

Perder peso es cosa seria: ¡Ten cuidado con las dietas de moda!

No importa que el número de kilos o libras sea grande o pequeño — la promesa de una dieta de moda , puede resultar tentadora, si estás tratando de perder peso —. Después de todo, ¿a quién no le gustaría librarse del esfuerzo y la disciplina que implica el procedimiento y encontrarse esbelto y en […]

No importa que el número de kilos o libras sea grande o pequeño — la promesa de una dieta de moda , puede resultar tentadora, si estás tratando de perder peso —. Después de todo, ¿a quién no le gustaría librarse del esfuerzo y la disciplina que implica el procedimiento y encontrarse esbelto y en forma de la noche a la mañana? Pero ten cuidado. Los resultados podrían durar poco y poner en amenaza tu salud.

Promesas, compromisos… ten mucho cuidado con lo que te proponen: cuerpos esculturales con sólo tomar esa pastilla, eliminar ese tipo de comida, utilizar ese producto y ¡zas! casi que en un abrir y cerrar de ojos puedes lucir como toda una modelo.  Lo cierto es que la oferta es tentadora, tan atractiva que muchos son dejados seducir. Pero ten muy claro lo siguiente: perder peso pide esfuerzo, paciencia y tiempo para que los resultados sean duraderos. Las estrategias drásticas , o los que eliminan a largo plazo los nutrientes que tu cuerpo necesita, no son la contestación a tu deseo de eliminar el sobrepeso. Es más, hasta pueden resultar peligrosos.  Para proteger tu salud, tómate el tiempo para reconocer cuando se trata de una dieta de moda y no un plan serio.

¿Qué hay detrás de esa oferta extraordinaria? ¿Va a funcionar en realidad? Y has pretendido más de un estrategia rápido, como te parece tan fácil seguramente y tal vez hayas vuelto a ganar el peso perdido y tal vez más. ¿Si ésta dieta que estás estimando se trata de una dieta de moda, cómo puedes saber o es confiable? Las señales de aviso son las siguientes:

-La oferta es demasiado buena para ser verdad

-Brinda resultados rápidos y dramáticos sin mucho o sin ningún esfuerzo

-Elimina comidas que normalmente forman parte de una dieta saludable – como hidrato de carbono o productos lácteos

-Se concentra principalmente en un solo alimento

Algunas de estas dietas de moda incluso te presionan para que consumas un tipo de suplemento especial o que adquieras un producto determinado que te “garantiza” los resultados. Además, la mayoría pone muy poco énfasis en una nutrición equilibrada y balanceada y en el ejercicio regular como un hábito de vida.

Si la dieta que estás estimando tiene alguna de estos atributos o tienes el presentimiento de que es una estrategia que no podrías continuar para siempre por las privaciones que implica, entonces se trata de una dieta de moda y podría hacerte más daño que provecho en términos de salud.

Es cierto que puedes perder peso ¡y mucho! con una de esas dietas de moda. Cuando retornes a tu vida normal, y la forma en que lo haces es importante no sólo para que no lo recobres unas cuantas semanas después sino para que no dañes a tu institución en el procedimiento, aunque perder el exceso de peso es siempre recomendable. Estima lo siguiente:

-Las dietas y regímenes encontrados en muy pocas calorías, menos de 1,200 periódicas  o las que piden desintoxicación durante varios días, solamente logran una cosa: desacelerar tu metabolismo y privar a tu institución de nutrientes elementales. A la larga, recobrarás el peso perdido a base de líquido y masa muscular ¡con más grasa! Así comienza el efecto del yo-yo, el sube y baja que tanto te frustra y te perjudica.

-Tu sistema inmunológico puede debilitarse haciéndote más vulnerable a infecciones en el medio ambiente.

-Corres mayor peligro de deshidratarte, tener modificaciones en los minerales y de padecer palpitaciones, cuando continúas una dieta de moda. En caso de que realices este tipo de dieta más de una vez, incluso se puede llegar a afectar tu corazón, especialmente , ya que pueden dañarse tus tazas sanguíneas.

La gordura desempeña una función en ello, si bien la causa para el desarrollo de la diabetes tipo 2 todavía no se comprende bien. En las personas gordas, el cuerpo a veces necesita el doble o triple de insulina de lo que necesitaría con un peso sano; y en los diabéticos, la cantidad de insulina necesaria supera la que el páncreas es capaz de secretar. Al pretender secretar tanta cantidad de insulina, el páncreas se esfuerza más allá de sus capacidades y las células que producen la insulina comienzan a extinguirse. Eso empeora la situación porque el páncreas entonces cuenta con menos células para secretar la insulina. A esto se suman las investigaciones que también demostraron que las células grasas de las personas obesas y de aquellas con más grasa abdominal liberan unas moléculas que pueden ser perniciosas para el páncreas. Por consiguiente, cuanto más grasa abdominal tenga uno, mayor es el peligro de padecer daños en el páncreas.

-La falta de nutrientes elementales puede causarte cambios en el pelo, la piel y las uñas.

-Los cambios demasiado drásticos en la alimentación pueden, especialmente en los más adolescentes, transformarse en una alteración alimenticia .

-Las dietas de muy bajas calorías también pueden causar cálculos en la vesícula biliar.

¿Realmente quieres eso para ti? Seguro que no. Entonces lo más lógico es buscar una forma más segura y saludable de perder el peso que tienes de sobra. Ten presente que tu estrategia ideal lleva tiempo, no intentes que todo ocurra en un abrir y cerrar de ojos como en las narraciones de hadas. Ponte la meta de perder de 1 a 2 libras a la semana , realizando cambios permanentes en tu estilo de vida. Aquí tienes tres sugerencias:

1. En lugar de contar calorías, haz que las calorías cuenten en calidad. Incluye en tu dieta una variedad de comidas sanas: frutas, verduras, proteínas magras, granos integrales y productos lácteos libres o bajos en grasa. Al mismo tiempo, reduce y/o elimina de tu dieta aquellas comidas altas en grasa saturada, grasas trans, azúcar y sal.

2. Controla las partes. Sírvete moderadamente e impide repetir. Y para que tengas una guía de lo que significa una parte razonable, te damos algunos ejemplos y sugerencias:

-Un balón de béisbol, o tu mano cerrada en un puño, te dará la idea de lo que equivale a un vaso. Visualiza el balón en el plato. Ese espacio puedes llenarlo con estas saludables partes:

-Una vaso de ensalada de hojas verdes

-Una vaso de zanahorias picaditas

-Una vaso de manzana picadita

-Una vaso de sopa de verduras

-Una vaso de cereal en hojuelas

-Un vaso de fresas – o 12 frutillas

-Un foco puede servirte de guía para visualizar y medir “a ojo”:

-Una baraja de cartas puede ayudarte a medir

3. Comienza un programa de ejercicios. Es tan importante como tu dieta y te va a ayudar no solamente a eliminar y a controlar tu peso, sino a manejar mejor el estrés, a dormir mejor, y a sentirte más llena de vitalidad y energía. ¿No tienes idea de cómo empezar? En la sección de Ejercicio de Vida y Salud encontrarás sugerencias y consejos para comenzar tu programa de ejercicios y a elegir los que más te agraden y se ajusten a tu estilo de vida. Pero recuerda que siempre debes contar con la aprobación de tu médico antes de empezar cualquier programa de actividad física, especialmente si haz estado sedentario, si tienes un dificultad de salud y/o si tienes 40 años o más. También busca el voto de confianza de tus amigos y familiares para que te levanten cada vez que pierdas el ánimo o la fuerza de voluntad.

De modo general, el peso sano es definido como un índice de masa corporal de 25 o menos. A fin de alcanzarlo, no es necesario correr maratones ni hacer ejercicio durante varias horas periódicas, sino mantenerse activo de forma regular. Pida al médico un programa de ejercicios y dieta que confluya bien con sus necesidades, en caso de que le interese perder peso.

Observarás que la combinación de una dieta saludable y la actividad física periódica te darán los resultados esperados. Recuerda siempre que tu salud es tu tesoro. No dejes que una dieta de moda la perjudique.