"PSOE y Podemos asumen ya que la gran dificultad es la distribución de ministerios"

PSOE y Podemos asumen ya que la gran dificultad es la distribución de ministerios

Foto: Wikipedia – Micaela Navarro 2014 (cropped)Leer también: George Clooney, el «obsceno» cobrador de millones para Hillary ClintonLeer también: El tripartito balear deroga la Ley de protección de la maternidad La política tiene mucho de teatro y ayer la estrella de este tiempo político, Pedro Sánchez, admitió por final que Pablo Iglesias se siente en […]

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Foto: Wikipedia – Micaela Navarro 2014 (cropped)

La política tiene mucho de teatro y ayer la estrella de este tiempo político, Pedro Sánchez, admitió por final que Pablo Iglesias se siente en la misma hilera de la Congreso que él, la primera a la izquierda del Hemiciclo, tras el banco azul del Gobierno. Pablo Iglesias es el segundo actor. Todo para un objetivo nada inconfesable a estas alturas de la obra: que Iglesias le preste sus votos y así poder bajar al banco azul, como tercer presidente de gobierno socialista de la democracia tras Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero.

Claro, que el líder de Podemos pone como condición sine qua non ser vicepresidente y contar con varios ministros de Podemos en el Ejecutivo. Y ese será la dificultad principal para el PSOE, donde muchos barones críticos, cuadros y «vieja sereno», lo observan «inasumible». «Eso sería el final del PSOE», mencionaban varios hace semanas, después de escuchar la «degradación» de Iglesias tras su primera audiencia con el Rey, autonombrándose vicepresidente. Con lo ocurrido ayer, el «gobierno de sociedad» ya ingresa en el terreno de lo probable, pero no seguro porque, como dijo anoche Pablo Iglesias, una cosa es desatascar en la Mesa un conflicto sobre el reparto de escaños, que tenía mucho de artificial, «y otra bien distinta» pactar programa y «gobierno de coalición».

Iglesias previno: «Soy muy optimista porque estoy persuadido de que el PSOE, más temprano que tarde, va a comprender que no tiene sentido que plantee un acuerdo con Ciudadanos». Cualquier cosa con tal de no repetir elecciones, era la consigna en Ferraz y, ahora, parece que también en el cuartel general de la formación morada.

De hecho, ha sido el propio Iglesias quien ha tomado la iniciativa y «whasappeo» a Sánchez para comunicarle el lunes de la propuesta que iba a llevar Podemos a la Mesa ayer. El líder de Podemos ha ratificado que Sánchez y él no han podido hablar pero lo van a hacer «en días o en horas». «Yno pondremos ningún ultimátum, nuestra nación se merece un gobierno diferente al del PP».

A este respecto, el líder de Podemos denunció minutos antes en declaraciones a Cuatro, recogidas por Europa Press, que el suceso de que la exministra socialista Trinidad Jiménez haya fichado por Telefónica «es la prueba de que el PSOE menciona una cosa y hace otra». «Un día te pones de acuerdo con el PP y con Ciudadanos y al día siguiente presentas el programa de Podemos», apostilló.

Unas palabras de bálsamo para un vínculo complicado porque lo cierto es que ambas partes son miradas de reojo. Hay mucho en juego. El PSOE sabe que el objetivo a largo plazo de Podemos es fagocitarle y los de Iglesias no se fían del «gobierno de izquierdas» que proclama Sánchez. Además, ha insistido el líder de Podemos, no se puede gobernar con solo 90 escaños porque ese ejecutivo sería de todo menos «estable». «No es sensato que quien sacó el peor resultado de la historia intente gobernar en solitario», ha recalcado. Es más, ayer ha insinuado que Podemos e IU tendrían que tener más ministerios que el PSOE en ese gobierno de sociedad porque agregaron más votos el 20-D.

Pese a estas pullas, las dos partes pelean por satisfacerse. De hecho, Iglesias ya decía el lunes que no había tenido tiempo de leer el documento que les había entregado el PSOEpero «se parece mucho» al programa de Podemos». Por la noche, Antonio Hernando le respondía con socarronería: “Cuando se sienten, y eso que todavía no se sentó a negociar, planeense”. Antonio Hernando es el portavoz del Grupo Socialista.

De hecho, Iglesias llegó interpretar que el suceso de que las medidas presentadas este lunes por el PSOE confluyan, a su proceso, con las de Podemos, se debe a que los socialistas se han «inspirado» en las propuestas de su partido. «Si presentan un programa que se parece mucho a nuestras propuestas, y de algún modo les pudimos inspirar, pues estamos encantados y eso hará que sea muy sencillo que nos podamos poner de acuerdo», enfatizó.

En esas estaba la cosa cuando ayer, en la Mesa del Congreso, Podemos ha presentado su propuesta y el PP ha sorprendido a los representantes de PSOE y Ciudadanos, que habían solicitado una semana más para debatirla, mencionando que admitían. Entonces, el presidente del Congreso, Patxi López, y Micaela Navarro observando que podían quedar se en minoría Micaela Navarro fue agregado Micaela Navarro es la vicepresidenta segunda. y la propuesta de bajar a los 69 diputados de Podemos del «gallinero» , donde se les había colocado en una primera distribución, para colocar a Iglesias, Errejón y Bescanza en primera hilera de la izquierda al lado de Sánchez y los suyos, ha salido adelante por unanimidad.

Micaela Navarro Garzón es una política socialista española Presidenta del PSOE desde julio de 2014 y vicepresidenta segunda del Congreso de Diputados desde el 13 de enero de 2016.

Para ello, quien tuvo que dar ha sido el PSOE que ayer insistía en que el asunto no era para tanto. Aunque a la portavoz adjunta del Grupo Socialista, Isabel Rodríguez, se le escapó el fin último de la cesión socialista cuando instó a los de Podemos a «comenzar a hablar de los problemas de la ciudadanía» en vez de debatir sobre «cuestiones internas y sillones», ya que la voluntad de Pedro Sánchez es constituir «cuanto antes» un gobierno «reformista y de cambio».

Y los autores de la propuesta, la vicepresidenta tercera, Gloria Elizo, y el secretario cuarto, Marcelo Expósito, de Podemos y En Comú-Podem, han agradecido el respaldo del resto de grupos al nuevo diseño, que creen que da «mejor» en el Hemiciclo la representatividad de cada grupo parlamentario. Mencionado eso, Elizo confluyó con la socialista Isabel Rodríguez en mostrar su esperanza de que este compromiso sirva para allanar el sendero a un acuerdo de Gobierno con el PSOE, al que ha agradecido haber abandonado su posición inicial, que afectaba al resto «por otras posturas políticas», en referencia a la gestión de fondo respecto de la investidura de Sánchez.

Otras fuentes apuntan no obstante que el PSOE ha planteado más batalla de la que ellos mismos plantearon. La propuesta había sido debatida previamente por los grupos, a partir de la contrapropuesta que Podemos ha realizado tras su ubicación en el «gallinero». Dos variantes distintas corroboran que Gloria Elizo ha llevado el pedido de votación al Mesa. El PP, al que en nada le afectaba el nuevo reparto, se ha mostrado favorable. La misma posición que ha adoptado Ciudadanos, una vez resuelta la dificultad para ellas insalvable de abrir espacio en su primera hilera para encontrar a diputadas de ERC, como había propuesto Podemos.

Ha sido el PSOE quien dio, al observar que siete de los nueve votos de la Mesa apuntaban en esa dirección. Lo ha hecho no sin antes pretender posponer la cuestión. La vicepresidenta Micaela Navarro pidió una semana más de plazo para apreciar la propuesta. Finalmente, observando que PP, Ciudadanos y Podemos estaban de acuerdo, dio. También se ha confirmado ayer que el presidente del Congreso va a comunicar la próxima semana cuál va a ser la fecha de la investidura. Como demandaba el PP, lo que es seguro es que Patxi López no va a proponer la fecha del 22 de febrero y también apreciaba Podemos. A día de hoy, la fecha más probable es la del 29 de febrero, cumpleaños de Pedro Sánchez.

Maíllo no sabe cuándo se va a reunir Mariano Rajoy con Pedro Sánchez, pero aseguró que no se plantean no acudir, porque el PP es «un partido serio» y no hará «cosas extrañas». Eso sí, ha insistido en que su posición clara es apoyar únicamente un Gobierno del PP presidido por Rajoy. Otra cosa, ha mencionado, no lo comprenderían ni sus votantes ni la sociedad.