"Quién es Ronald Wayne, el fundador olvidado de Apple"

Quién es Ronald Wayne, el fundador olvidado de Apple

Foto: Wikipedia – Steve Jobs with the Apple iPad no logo (cropped)Leer también: Europa menciona que Google abusa del dominio de AndroidLeer también: ​Samsung estrena Galaxy S7, S7 Edge en oro rosa A una hora en auto desde Las Vegas, cruzando el desierto de Nevada en Estados Unidos, llegas al final del mundo. Un poco […]

SteveJobswiththeAppleiPadnologo28cropped29.jpg

Foto: Wikipedia – Steve Jobs with the Apple iPad no logo (cropped)

A una hora en auto desde Las Vegas, cruzando el desierto de Nevada en Estados Unidos, llegas al final del mundo.

Un poco más allá encuentras la localidad de Pahrump, donde vive el cofundador olvidado de Apple, posiblemente la empresa más poderosa del planeta. Ronald Wayne, que trabajaba en Atari donde ha conocido a Steve Jobs, cuando tenía 41, quien le solicitaba consejos todo el tiempo, tiene 81 años.

Steven Paul Jobs, más conocido como Steve Jobs, ha sido un empresario y magnate de los negocios del área informático y de la industria del diversión estadounidense.

Apple Inc. es una empresa multinacional estadounidense que diseña y produce equipos electrónicos y software, con sede en Cupertino y otra pequeña en Dublín .

Si tenía que crear una empresa de mecanismos traganíqueles, jobs le interrogó. Wayne le mencionó que no.

Si tendría que ir a India a encontrarse, jobs le mencionó. Wayne le ha aconsejado que sí, pero que tuviera cuidado.

Un día, Jobs le interrogó algo que modificaría la historia. “¿Podrías ayudarme a hacer ingresar en causa a Steve Wozniak?” mencionandose a quien sería el otro fundador de Apple.

El carismático Wozniak trabajaba con Jobs pretendiendo hacer que las computadoras de empresas fuesen más pequeñas.

Woz era el mejor. Su placa soporte sería el corazón del Apple I, la primera computadora de Apple que en el 2015 se subastaría por US$365.000.

El iPad fue comunicada como una variante más grande del iPhone y del iPod pero que era perfecto para leer y navegar en la Web sin la necesidad de una computadora. Apple acordó no usar un lápiz óptico para esta tableta y tampoco le ha dado ningún puerto para periféricos, más allá del puerto USB y del conector de audífonos.

Pero Woz no quería saber nada de Apple. Hasta que ha llegado al apartamento de Wayne ubicado en Mountain View, California.

“Jobs pensaba que yo era algo más diplomático que él”, recuerda Wayne.

“Estaba ansioso para que Steve Wozniak ingresara en el proyecto. Pero Wozniak, siendo caprichoso, sólo quería hacer cosas que le entretuvieran”.

Pero Steve Wozniak, el cofundador de Apple y uno de sus fans más leales, ha expresado algunas inquietudes en una reciente entrevista con usuarios en el sitio Reddit. Ha notado que la única diferencia entre los modelos que brinda la compañía es la elección de correa, si bien le encanta el Apple Watch.

En 45 minutos Wayne modificó todo. “Comprendió el concepto, le hemos vendido la idea”.

Ha sido en ese momento que Steve Jobs mencionó: “Crearemos una compañía. Va a ser Apple”.

El lanzamiento de la MacBook Air, en manos de Steve Jobs, quebró los esquemas. Jobs, aún jovial y saludable, ha presentado la computadora al sacarla de un sobre bolsa y presumir de su mínimo grosor. Cuando un kilogramo y su parte más delgada era, la primera generación de la Air pesaba de apenas 4 milímetros.Pero, ¿va a poder Apple contestar en el futuro los éxitos del pasado? Desde la muerte de Jobs y el lanzamiento del Apple Watch, la contestación a esta pregunta no es tan simple. Apple continúa siendo un titán de la industria – que está nadando en capital – y las filtraciones y chismes apuntan a estrategias ambiciosas, pero ciertas determinaciones recientes, como el lanzamiento de una funda con batería para el iPhone, un iPhone de 4 pulgadas que es una variante reciclada de un celular de 2012 o cosas que Jobs mencionó que nunca lanzaría, como un tabléfono o accesorios como el Apple Pencil muestran que la dirección de Apple de cara al futuro no es del todo clara.

Jobs y Wozniak tendrían un 45% cada uno, y Wayne el 10% con el pedido de ser la voz de la causa en caso de cualquier pelea.

Apenas 12 días después de adquirir las acciones, Wayne las ha vendido por sólo US$1.500. Ahora valdrían US$60.000 millones.

Lo ha hecho por causas que “aún hoy tienen sentido para mi”, asegura.

“Teníamos que contestar personalmente de las deudas, si la compañía se sumergía”.

“Jobs y Wozniak no tenían ni siquiera dos níqueles. Yo tenía un hogar, una cuenta bancaria y un coche, ¡podían atraparme!”

Wayne les mencionó que quería ayudarles donde pudiese, pero que ya no podía formar oficialmente parte de la compañía.

Su contribución antes de despedirse formalmente de la empresa ha sido crear el primer logo de Apple, un dibujo mostrando al investigador Isaac Newton sentado bajo un manzano. Jobs lo ha descartado después.

Pahrump está ubicado a 800 kilómetros de Cupertino, donde hoy en día está la sede de Apple.

El hogar de Wayne es tan modesta como bien cuidada. Por todos lados hay ornamentos reflejando de su vida de ingeniero curioso y gran coleccionista.

Cerca de la acceso hay una antigua tragamonedas de color plateado, y una radio de los años 30 que continúa funcionando.

Si se arrepentía de haber vendido su participación en Apple, le interrogué.

“Habría terminado dirigiendo mezclando papeles en un rincón del inmueble de la compañía por los siguientes 20 años de mi vida. Ése no era el futuro que quería”, asegura.

“Había muchas otras maneras de conseguirlo, si el dinero fuese lo único que quisiese. Pero para mi era mucho más relevante hacer algo que me motivara”.

Wayne guarda el correo de sus fanáticas en una pequeña caja en su estudio. Está llena de peticiones de firmas, cartas solicitando consejos y mensajes expresando admiración.

Una carta de un admirador llamado Jason bromea sobre la idea de que Steve Jobs, conocido por su seguridad y espíritu combativo, admitiera algún consejo constructivo de Wayne.

Wayne recuerda: “Era un hombre apasionante”.

¿Era Jobs buena persona? En varios aspectos no lo era. Pero eso da igual”.

Wayne se estimaba la persona que contribuía una “supervisión adulta” al sueño de Jobs.

“Jobs me mencionó una vez: ‘sabes, tengo incertidumbres sobre esto. Hay otras cosas que me gustaría hacer.'”

“Y yo contesté: ‘hagas lo que hagas, te va a resultar más fácil hacerlo con dinero en el bolsillo. Continúa adelante y gana dinero, y haz lo que quieras. Sólo no olvides para qué lo querías en primer lugar”.

“Terminó olvidando eso. Creo que se ha involucrado en la manipulación de Apple hasta el punto que nada más importaba”.

Ese mismo documento fue subastado por US$1,6 millones hace cinco años.

En hogar de Wayne ningún producto de Apple no es observado. Prefiere crear y adaptar su propia tecnología, eso es mucho más entretenido que adquirirla, comenta.

En 2011 alguien le ha dado un iPad. Como muchas otras cosas en su vida, Wayne terminó regalándolo.