"Rusia plantea introducir el impuesto en los refrescos y bebidas azucaradas"

Rusia plantea introducir el impuesto en los refrescos y bebidas azucaradas

Foto: Wikipedia – Lenguas Rusia AntiguaLeer también: Reducir el IVA del pescado podría mejorar la salud de los españolesLeer también: El Rey defiende «un medio favorable para la actividad empresarial que genere patrimonio y uso» Rusia ha anunciado que gravará varios productos que se consideran poco saludables para los consumidores del país, ha planteado introducir […]

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Foto: Wikipedia – Lenguas Rusia Antigua

Rusia ha anunciado que gravará varios productos que se consideran poco saludables para los consumidores del país, ha planteado introducir un impuesto en los refrescos y bebidas azucaradas, en el aceite de palma, y en otros productos que contienen grasas trans, calorías vacías, etc. El Gobierno parece intentar solucionar la dificultad de la obesidad a base de impuestos, pero sin estrategias alternativas, como por ejemplo el subsidio de las comidas saludables.

A pesar de que se pusieron en marcha distintas campañas e iniciativas para mejorar la dieta, durante los últimos 15 años se perdieron los objetivos dietéticos de la nación, pero dado que como cabía esperar, esto no funcionó, la agencia estima que es necesario realizar un cambio radical. La Food Standards Scotland se compromete a trabajar con el Gobierno, con la industria y con otras instituciones para eliminar aquellas barreras que reducen la accesibilidad a una dieta más saludable. En este caso se habla de la disponibilidad o de los valores más altos de comidas y bebidas estimados saludables, la idea es usar el impuesto recaudado para subvencionar las comidas saludables para que sean más económicos y accesibles.La SFDF cita como ejemplo el empleo que se realizó con los productos con un contenido aumentado en sal y los buenos resultados que se han recibido, pero previene que un impuesto es una sanción a una industria que usa a unas 34.000 personas en Escocia. Cuando no hay suficientes evidencias que se trate de una medida efectiva, el impuesto sería un paso atrás, sobre todo , básicamente es la misma contestación que ha dado la FDF al Gobierno del Primer Ministro David Cameron, pronunciándose totalmente contra instaurar un impuesto de los refrescos por la falta de estudios y pruebas que demuestren su efectividad.

Cada vez más países barajan la idea de introducir un impuesto en los refrescos, ahora sabemos que el Gobierno de Rusia propone implantar esta medida y además introducir un impuesto sobre el aceite de palma, un tipo de aceite vegetal clasificado como el segundo de mayor volumen de producción en el mundo y también el segundo más consumido en el país. Este aceite que se recibe de la fruta de la palma, está asociado a diversas dificultades de salud, ambientales y sociales, se usa él en la elaboración de platos preparados, margarinas, productos de confitería, sopas y salsas, etc.

Rusia o la Federación Rusa es la nación más extensa de la mundo.

Rusia plantea meter el impuesto en los refrescos y bebidas azucaradas estimando que son perjudiciales y deben enmarcarse en la categoría de productos perniciosos, estos se agregan a otros como las patatas fritas, los comidas ricos en grasas trans o los cigarrillos electrónicos, entre otros. Parece que en Rusia se desató la euforia de implantar impuestos a diestro y siniestro, el Gobierno comenta que el propósito es mejorar la salud de la población, aunque desde el Gobierno también se indica que con estas medidas se intenta aumentar la afluencia de plata a las arcas del Estado.

El primer impuesto de la lista es para el aceite de palma, se plantea un gravamen de unos 175 euros por tonelada y su acceso en vigor el próximo mes de junio. Sobre el impuesto en bebidas y refrescos azucarados no se dio fecha, pero es de suponer que también ingresará en vigor este año. El Gobierno ruso argumenta que esta medida es una de las que recomienda la OMS como una de las más efectivas para pelear en contra del consumo exagerado de azúcar y así reducir la incidencia de las enfermedades asociadas. Recordemos que recientemente la OMS dio a conocer un reporte sobre la obesidad infantil en el que destacaba que 41 millones de nenes menores de cinco años padecen sobrepeso u obesidad, apuntando que una medida para reducir esta aumentada tasa era implantar un impuesto en las bebidas azucaradas. La OMS aseguraba que existían pruebas sólidas de que esta medida, al lado de otras, podrían hacer frente a la obesidad infantil.

El pasado mes de enero, en este artículo del diario digital ruso Lenta, se informaba que alrededor de un 60% de las mujeres y un 50% de los hombres mayores de 30 años de la nación padecían sobrepeso, y un 26% obesidad, lo que da una vista sobre el alto índice de sobrepeso y obesidad de la población. El Ministerio de Salud y diversos nutricionistas han argumentado que estas cifras se deben a la reducción del ejercicio físico, el aumento de la ingesta calórica y las conductas sedentarias. Ya el año pasado se ha planteado la introducción de impuestos en los snacks y en los refrescos azucarados para pretender poner freno al incremento del obesidad, y otros expertos querían ir más allá e imponer impuestos en prácticamente todos aquellos alimentos que tuviesen excesos de grasas y calorías vacías.

Lenta es una localidad y comune italiana de la provincia de Vercelli, lugar de Piamonte, con 897 habitantes.

Como mencionábamos al comienzo, el caso es que Rusia se propuso pelear el sobrepeso y la obesidad a golpe de impuestos , el objetivo es mejorar la salud de los ciudadanos de la nación, pero también aumentar los ingresos en las arcas del Estado, así lo comunicaba el Ministro de Hacienda. No se habla de invertir el dinero recaudado en educación nutricional, subvenciones para los alimentos saludables… total que parece ser que el Gobierno debe necesitar dinero y ha visto un filón en los impuestos. A todas luces, y son los consumidores, ya que el aumento del valor por los impuestos se trasladada a los ciudadanos, como leemos aquí, la industria alimentaria de la nación se opone a la medida y previene que quien va a pagar las consecuencias. No tardaremos en conocer nuevas noticias, seguro que el Presidente Vladimir Putin responderá a la industria de forma contundente.

Hablando del aceite de palma, desde enero a septiembre del año pasado la nación ha importado 614.000 toneladas, lo que supondría un ingreso en impuestos de algo más de 107 millones de euros. Sería interesante contar con los datos de consumo de refrescos, bollería, snacks y otros productos sobre los que se podrían aplicar tasas, podríamos hacernos una idea del volumen total de ingresos adicionales que el Gobierno recibiría. No estamos contra los impuestos con tal que estos se inviertan en mejorías como las antes citadas, reducir el valor de las comidas saludables, implantar una asignatura de educación nutricional, etc. Los impuestos de este tipo en Rusia son un caso descarado para recaudar plata, mucho hablar de esta recomendación realizada por la OMS, pero se obvian el resto de recomendaciones, no interesan porque sería necesario invertir plata.