"Se distancian el gobernador de Florida y otros republicanos"

Se distancian el gobernador de Florida y otros republicanos

Foto: Wikipedia – Florida2StateSolution2014Leer también: Julianne Moore, Amy Schumer y Susan Sarandon, votos famososLeer también: Lewinsky denuncia en eMerge a la industria de la degradación Hace unos cinco años, el gobernador de Florida tuvo habitualmente un vínculo incómodo tanto con la Legislatura de Florida controlada por los republicanos como con otros funcionarios del partido, desde […]

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Foto: Wikipedia – Florida2StateSolution2014

Hace unos cinco años, el gobernador de Florida tuvo habitualmente un vínculo incómodo tanto con la Legislatura de Florida controlada por los republicanos como con otros funcionarios del partido, desde que ha asumido el cargo. Ahora, Rick Scott ha padecido una serie de fracasos que podrían hacer sus últimos dos años y medio en el cargo casi irrelevantes.

Florida, también llamada La Florida, es un estado ubicado en la lugar Sur de los Estados Unidos.

Esos últimos años también pueden servir como un recordatorio de que hay límites al influjo que puede tener un hombre de negocios multimillonario acostumbrado a hacer las cosas a su modo, en medio de políticos inclinados hacia los acuerdos y las gestiones.

Los legisladores republicanos ya han rechazado una iniciativa de Scott para recortar fuertemente los impuestos y gastar 250 millones de dólares en estímulos para las empresas. También le han saboteado un relevante acuerdo de juegos de azar negociado con la tribu de los seminoles de Florida y es probable que rechacen a su designado para el departamento de Salud del estado. También hay cada vez más chismes de que los legisladores eliminarán sus medidas, en caso de que Scott vete partes del presupuesto de este año.

La culpa del distanciamiento obedece a muchedumbre de factores, inclusive el aparente rechazo de Scott a dar marcha atrás a sus promesas en medio de señales de una ralentización de la economía y de revisiones a los pronósticos financieros a largo plazo de Florida.

Sin embargo, también podrían estar en juego otros factores políticos.

El año pasado, Scott encolerizó a los legisladores con extensos vetos a los presupuestos con respecto a proyectos municipales. Después de que activistas del partido han rechazado el año pasado su nominación para dirigirlo, ha dejado recaudar fondos para el partido Republicano. Más recientemente, el coqueteo de Scott por un probable aval del precandidato presidencial Donald Trump ha desatado la rabia de otros republicanos.

La anunciación sucede a dos días de que la cadena Fox hubiera mencionado durante la jornada electoral del supermartes, que Scott había acordado dar su voto de confianza a Donald Trump, líder de las primarias republicanas, noticia que fue desmentida en poco tiempo por el canal.“Conozco personalmente a Donald Trump, y no hay incertidumbre de que Donald es un hombre que habla y tuitea su mente libremente”, escribía Scott en una carta pública en enero pasado, aunque no tengo actualmente estrategias para respaldar a un aspirante antes de las primarias presidenciales de marzo de Florida.

La mayoría de los legisladores de Florida se han alineado ya sea con el ex gobernador Jeb Bush o bien con el senador federal Marco Rubio, y modificaron su voto de confianza a Rubio, una vez que Bush se ha retirado.

John Ellis “Jeb” Bush es un político y empresario estadounidense.

En un mensaje por Facebook esta semana, Scott mencionó que no iba a respaldar a nadie antes de las primarias de Florida del 15 de marzo. No obstante, ha subrayado que “la clase política se ha opuesto en mi en contra de” cuando él se ha presentado por primera vez en 2010. Se trató de un evidente guiño a Trump, cuya campaña no ortodoxa atrajo reproches del establishment de los republicanos como Mitt Romney.

“Creo que esta es un vínculo de negocios y si pasamos el tiempo necesario para construir vínculos, me interrogo”, ha opinado el senador Jeff Brandes, un republicano de St. Petersburg. “Es una cuestión de confianza. Con algunas de las acciones de los últimos dos años esa confianza es desgastada y eso dio lugar a algunas de las impugnaciones”.

Cualquiera que sea la fuente última de la tensión, Scott ya se está preparando para más desilusiones. En caso de que los legisladores de su partido no respalden el acuerdo con los seminoles, sin dar muestras de arrepentimiento, Scott mencionó que y rechazan sus recortes fiscales, se apartarán de iniciativas que podrían traer puestos de empleo al estado.

“Mi responsabilidad como gobernador es hacer precisamente lo que he prometido en 2010 y 2014,” mencionó Scott. “No hay incertidumbre de por qué acordé competir: reactivar la economía y asegurarme de que la gente consiga empleo”.