"Solo Marco Rubio puede frenar a Donald Trump"

Solo Marco Rubio puede frenar a Donald Trump

Foto: Wikipedia – DSCN3504 ohiocompany eLeer también: Lewinsky denuncia en eMerge a la industria de la degradaciónLeer también: Cesa alerta roja por chaparrón en Uruguay, pero rige peligro naranja en el norte El procedimiento de primarias para escoger aspirante a presidente de Estados Unidos nunca fue previsible ni manejable. Tampoco en el Partido Republicano. En […]

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Foto: Wikipedia – DSCN3504 ohiocompany e

El procedimiento de primarias para escoger aspirante a presidente de Estados Unidos nunca fue previsible ni manejable. Tampoco en el Partido Republicano. En 1980, Ronald Reagan ha perdido en tres de los primeros cuatro estados que eligieron. Ronald Reagan es su gran referente moderno. En 1988, George W. Bush tampoco ha obtenido más que un triunfo de cuatro en el arranque. George W. Bush es su sucesor. Los dos han logrado dar el regreso al procedimiento.

El sistema de elección más democrático, largo, complejo, diverso y lleno de dificultades del mundo, tanto como la nación que lo aloja, enfrenta en 2016 un desafío aún superior: descabalgar de la carrera al candidato más enrachado y favorito en decenios. Nunca un aspirante que ha ganado tres de los cuatro primeros robos se ha dejado la nominación por el sendero. Subestimado por la dirección del Partido Republicano como el simple animador del proceso, el showman divertido capaz de poner color a la disputa, Donald Trump se ha venido arriba interpretando mejor que sus rivales, y mejor que el establishment, el amargo pensamiento de muchos votantes. Populismo ilimitado, instinto insuperable y más valor que comienzos. El antipolítico desembarcó en la política para ganar. En caso de que Trump tuviese opciones a interrogarse si su triunfo sea evitable, tras dos semanas de paseo triunfal por New Hampshire, Carolina del Sur y Nevada, los analistas pasaron de plantear.

Pero tras terminar tercero en Iowa, quinto en New Hampshire y segundo en South Carolina, Rubio necesita ganar pronto para consolidar la idea de que puede ganar a Trump.“La larga y apabullante mayoría de los republicanos no quieren que Donald Trump sea nuestro designado”, Rubio le mencionó a la televisora NBC, al sugerir que Trump sólo gana porque los otros aspirantes se dividen a la mayoría del electorado.

La contestación es sí. Pero no será fácil. El llamado Supermartes de la semana próxima, que en un solo día va a reunir en las urnas a votantes republicanos de once estados, con 595 delegados en juego, comenzará a despejar incertidumbres. Cuando la distribución de delegados se llevará a cabo por el sistema mayoritario, pero los especialistas ubican el momento decisivo en el 15 de marzo : todo para el ganador . Si el eufórico millonario es escuchado, la carrera está sentenciada.

Cuando los dos senadores de principio hispano Marco Rubio y Ted Cruz son interrogados al resto de adversarias, los dos senadores de principio hispano, Marco Rubio y Ted Cruz, se autoproclaman la única alternativa a Trump. Inclusive el gobernador de Ohio, John Kasich, que no llegó ni al 10% de los voto de confianza, esa capacidad es atribuida. La mayoría de analistas aprecian la agresividad mostrada por Rubio en la discusión de este jueves, que dio un viraje a una campaña manejada por Trump, pero dudan de su eficacia. Los especialistas independientes tienen su propio análisis de los diferentes escenarios a partir del Supermartes.

Ohio es uno de los cincuenta estados de los Estados Unidos, ubicado en la Región de los Grandes Lagos y uno de sus principales centros industriales.

El principio no puede ser mejor para el magnate. Disputados cuatro estados aunque son más del 60% del total, pueden resultar casi anecdóticos. Cuatro estados son los 82 delegados que ha agregado. Están muy lejos aún de los 1.237 que se necesitan para lograr la nominación. Pero la proyección a partir de los objetivos logrados es más significativa. Según David Wasserman el magnate está por encima de sus precauciones para conseguir el objetivo, con un 114%. David Wasserman es especialista del blog especializado “Cook Political Report”. De forma que este martes se podría permitir un resultado notablemente peor del que le dan los sondeos, descender hasta 246 delegados , y no perdería su promedio de triunfo antes de tiempo. Sus cómputos ubican a Rubio con un 49%, más o menos a la mitad de sus objetivos hasta el momento. La conclusión de Wasserman es que el cubanoamericano necesitaría al menos 191 delegados para ingresar en el promedio de nominación. Muy por encima de lo que le atribuyen las encuestas. Mientras que Cruz, muy decrecido en Nevada y Carolina del Sur, ha bastado apenas un 23% de los objetivos, y Kasich, un 18%.

En contraste con el cómputo anterior, Chris Krueger, de Guggenheim Partners, pone menos acento en los promedios y más peso en el 15 de marzo y los estados de distribución mayoritaria, para sostener que Marco Rubio está todavía en condiciones de vencer a Trump. O al menos de impedir que el magnate logre el objetivo antes del congreso de julio. En lo que coincide plenamente con su colega experto es en que el hispano es el único que puede hacerlo.

Según la secuencia de condicionales que plantea, el escenario ideal para Rubio sería forzar la retirada de Cruz y Kasich antes del 15 de marzo. Para ello, tendría que vencer al senador por Texas en su propio estado este martes, y al gobernador de Ohio en el estado de Michigan , donde también apostó durante su campaña. La primera opción es la más voluntarista. La última sondeo, publicada el viernes, adelanta el triunfo de Cruz en Texas, inclusive por encima de Trump, y el tercer puesto de Rubio. La segunda parece poco viable, si las repetidas afirmaciones de Kasich son escuchadas.

Cruz, un combativo conservador popular entre los votantes a la derecha del partido, quedó en un decepcionante tercer puesto en South Carolina tras pasar buena parte de las dos semanas previas negando que hubiera empleado tácticas de campaña poco éticas y defendiendo su integridad. Como se conoce la cita del 1 de marzo cuando varios estados festejan sus primarias, otro resultado decepcionante en Nevada plantearía nuevas incertidumbres sobre sus posibilidades antes del Súper Martes.

La siguiente baza de Rubio consistiría en una gran representación el 15 de marzo, que le contribuiría muchos delegados. Florida, de donde procede, es el más factible, aunque los sondeos hoy le ubican por debajo de Trump. El previsible voto de confianza del exgobernador Jeb Bush puede catapultarle. En Illinois, Carolina del Norte y Misuri, Rubio está bien ubicado. Pero en Ohio el favorito es Kasich. Causa por el cual el gobernador rechazó la propuesta de retirada y sociedad con Rubio lanzada por altos cargos del partido. Entre ellos, su homóloga de Carolina del Sur, Nikki Haley, y el candidata a la nominación, Lindsey Graham.

La siguiente semana llegan otros estados, como Arizona y Utah, donde Rubio también ganó mucho terreno. En el peor de los casos, el cálculo de Krueger es llegar a la convención de julio sin que Trump haya sumado los 1.237 delegados para ser nominado. Para ello, California, en junio, con muchos delegados en juego, podría transformarse en la batalla decisiva.