"Cómo ha sido el juicio político a Fernando Collor de Mello, el primero en la historia de Brasil y América Latina"

Cómo ha sido el juicio político a Fernando Collor de Mello, el primero en la historia de Brasil y América Latina

Foto: Wikipedia – Maccari-CiceroLeer también: Julianne Moore, Amy Schumer y Susan Sarandon, votos famososLeer también: Donald Trump confunde atentados del ‘9-11′ con ‘7-eleven’ Entre los senadores que podrían tener en sus manos el destino político de la presidenta Dilma Rousseff hay uno que probablemente comprende mejor que nadie lo que está sintiendo la mandataria brasileña. […]

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Foto: Wikipedia – Maccari-Cicero

Entre los senadores que podrían tener en sus manos el destino político de la presidenta Dilma Rousseff hay uno que probablemente comprende mejor que nadie lo que está sintiendo la mandataria brasileña.

El peligro de la mandataria es alto. Según cómputos de periódicos locales, ya hay 360 votos opuesto a Rousseff, 18 más de los 342 necesarios para destituirla durante seis meses, mientras espera en casa a que el Senado tome la determinación decisiva.

Se trata del senador por el estado de Alagoas Fernando Collor de Mello, quien en diciembre de 1989 se convirtió en el primer presidente de Brasil electo por voto popular luego del final de los gobiernos militares y el retorno de la democracia.

Y, tres años después, también en el primer mandatario en toda la región en ser sometido a un proceso de impeachment por causa de un escándalo de corrupción, el que eventualmente terminó costándole el cargo.

El escándalo explotó en mayo de 1992, con las explosivas revelaciones del hermano del propio Collor, Pedro, quien en una entrevista con la influyente revista Veja ha denunciado un esquema de lavado de dinero y tráfico de influjos encabezado por el tesorero de la campaña del presidente.

Para ese entonces, el joven y atractivo mandatario ya había observado desplomarse su popularidad a causa de las medidas con las que infructuosamente había pretendido pelear la hiperinflación que afectaba a la economía brasileña.

Y, en ese contexto, las cosas comenzaron a complicársele muy rápidamente. La creación de una Comisión Parlamentaria de Investigación ha generado un aluvión de demandas en contra de Collor, que acordó entonces recurrir a la gente, la misma que tres años previamente, con más de 35 millones de votos, lo había transformado en el presidente más joven de la historia brasileña, quien se ha acusado a él de haber financiado su campaña ilegalmente y de pagar los gastos de su casa con el dinero de las empresas frente de Paulo César Farias su controversial extesorero,. Y sus desmentidos han sido mortalmente torpedeados cuando se verificó que se pagaba a un modesto auto Fiat Elba de su empleo con dinero de las cuentas de Farias, así como por una explosiva entrevista con su chófer, Eriberto França. Y el 16 de agosto centenares de miles han salido a las calles.

Una comisión de investigación, comisión investigadora, comité de investigación o comité investigador es un órgano que los Congresos y Parlamentos, o sus respectivas cámaras, pueden crear, en el marco jurídico que las regula, para investigar situaciones de interés público, en ejercicio de sus facultades de fiscalización.

No lo han hecho, sin embargo, vestidos con los colores de la bandera de Brasil en muestra de voto de confianza, como había solicitado el mandatario.

Por el contrario: han marchado de negro para demandar su salida del gobierno, encabezados por numerosos alumnos bautizados por la prensa como los “cara-pintadas”.

Y durante las semanas siguientes, los brasileños descontentos continuaron manifestándose.

Una marcha del 19 de septiembre de 1992, por ejemplo, fue caracterizada por The New York Times como “la más grande en la historia de Brasil”: 750.000 personas que han desafiado el chaparrón al alarido de “¡Impeachment ya!”.

Y en su cobertura de la movilización, el diario estadounidense ha citado al entonces líder opositor Luiz Inácio Lula da Silva, a quien Collor había vencido por un estrecho margen en los comicios presidenciales.

“No se puede negociar con un hombre que ha hurtado millones”, mencionaba Lula.

Para ese entonces, la Comisión Parlamentaria ya había terminado que se transferían ellos más de US$6,5 millones irregularmente para financiar los gastos privados del mandatario.

La Cámara de Diputados Y diez días después , el 29 de septiembre de 1992 , la apertura de un proceso político contra el presidente de Brasil ha aprobado a él.

El gobierno había pedido un recurso de amparo, argumentando que ha habido “violaciones” de los derechos de la defensa tras la presentación del informe que recomendaba abrir un proceso de destitución.El magistrada Edson Fachin contestó al justificar su voto que la Cámara de Diputados va a discutir las demandas en contra de la presidenta El magistrada Edson Fachin es relator del caso en el STF. y no el contenido de ese reporte.

Conforme a la ley, la cámara baja del parlamento brasileño ha procedido entonces a trasladar la demanda al Senado, que no ha encontrado causas para rechazarla.

Se denomina Senado a la cámara alta del cuerpo legislativo de algunas naciones.

Y cuando el Senado le comunicó la determinación a Collor, el 2 de octubre, este ha quedado automáticamente suspendido del cargo de presidente de la República por 180 días.

El vicepresidente ha asumido temporalmente su puesto , Itamar Franco. Y Collor de Mello ya nunca regresaría al Palacio de Planalto.

En su tentativa por detener el proceso político, el mandatario ha presentado su declinación el 29 de diciembre de 1992.

Pero eso no impidió que el Senado continuara adelante con el procedimiento de impeachment, encontrándolo culpable.

Y, como resultado, el exmandatario ha perdido todos sus derechos políticos por ocho años.

Humillado, Collor se ha marchado al exilio a Miami. Cuando la justicia ordinaria lo ha absuelto de los cargos de corrupción pasiva en su en contra de, pero el sendero hacia su rehabilitación comenzó en 1994.

En esa ocasión, el Supremo Tribunal Federal ha determinado que la fiscalía no había podido probar las demandas.

Y el punto final a los procedimientos jurídicos vinculados con ese escándalo lo ha puesto el mismo STF en abril de 2014, al absolverlo también de las demandas de peculado.

Para entonces, no obstante, el expresidente ya había regresado a la vida política, logrando ser electo senador por Alagoas en 2006 y 2014.

Y en su página web, el tumultuoso tiempo de su impeachment no merece más que un breve párrafo.

A la AFP un consultor de ese cuerpo legislativo dij: “La votación empezará el domingo a las 14H00 yestimamoss que el resultado se conozca alprincipioo de la noche.. La demanda de impeachment necesita el voto de confianza de dos tercios de la Cámara para pasar a su últimafasea en el Senado.

“Su estilo duro y lanzado y las medidas que ha adoptado no les han gustado a todos. Aislado por la clase política y sin voto de confianza del Congreso Nacional ha sido víctima de un proceso político, culminando con un impeachment, dos años después. El STF Más tarde declararía inocente en un procedimiento conducido a él ” , se lee allí.

Lo que no significa que Collor se ha mantenido apartado de los escándalos, pues es uno de los implicados en el escándalo “Lava Jato”, que también involucra a Lula da Silva, si viejo adversario.

Y ahora también podría tener un voto en el futuro político de la presidenta Dilma Rousseff.