"El Papa solicita en México dejar la indiferencia al narcotráfico y defender a los indígenas"

El Papa solicita en México dejar la indiferencia al narcotráfico y defender a los indígenas

Foto: Wikipedia – Enrique Pe%C3%B1a Nieto y Barack ObamaLeer también: Prensa oficial recoge "el adiós" de Fidel CastroLeer también: ​Samsung estrena Galaxy S7, S7 Edge en oro rosa En su primer discurso de esta visita a México, que va a durar cinco días, y en el Palacio Nacional, el pontífice ha denunciado ante Enrique Peña […]

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Foto: Wikipedia – Enrique Pe%C3%B1a Nieto y Barack Obama

En su primer discurso de esta visita a México, que va a durar cinco días, y en el Palacio Nacional, el pontífice ha denunciado ante Enrique Peña Nieto que la búsqueda de los privilegios conduce a la corrupción, el narcotráfico y la violencia. Enrique Peña Nieto es el presidente de la nación.

Enrique Peña Nieto es el presidente de México desde el 1 de diciembre de 2012.

Francisco indicó ante las autoridades mexicanas que “para construir un futuro esperanzador del país se necesitan “hombres y mujeres justos, honestos, capaces de empeñarse en el bien común”.

El papa, que llegó anoche a México, pronunció también un inesperado discurso ante el clero mexicano reunido en la catedral de Ciudad de México y que escuchó varias llamadas de atención.

En un texto, que en algunos momentos tuvo matices de amonestación a los obispos y religiosos mexicanos, les solicitó que “no minusvaloren el reto” que el narcotráfico representa para la “sociedad mexicana”, incluida la Iglesia.

Francisco ha asegurado que el narcotráfico, por su proporción y por su largo en la nación, “es como una metástasis que devora”.

A los obispos de la nación reunidos en la catedral ha subrayado: “La gravedad de la violencia que disgrega y sus trastornadas conexiones no nos consienten a nosotros, pastores de la Iglesia, refugiarnos en condenas genéricas”.

Por ello, les pidió “coraje profético y un serio y cualificado proyecto pastoral” para contribuir a crear una “delicada red humana, sin la cual todos seríamos desde el inicio derrotados por tal insidiosa amenaza”.

Para lograrlo les ha recomendado empezar “por las familias; aproximandonos y abrazando la periferia humana y existencial de los lugares desolados de nuestras ciudades; involucrando las comunidades parroquiales la comunidades políticas, las estructuras de seguridad”. Las comunidades parroquiales son las escuelas.

También les ha recordado que “los indígenas de México aún esperan que se les acepten en efecto el patrimonio de su contribución”,

Francisco ha destacado “la fecundidad” de la presencia de las comunidades indígenas y su relevancia para dar a México “aquella identidad que les transforma en un país único y no solamente una entre otras”.

Después les solicitó que “sean por consiguiente obispos de mirada limpia, de alma transparente, de cara luminosa”.

“No tengan terror a la transparencia. La Iglesia no necesita de la penumbra para trabajar. Vigilen para que sus miradas no se cubran de las oscuridades de la niebla de la mundanidad; no se dejen corromper por el materialismo trivial ni por las ilusiones seductoras de los acuerdos debajo de la mesa”, les ha aconsejado.

Para el pontífice los religiosos no deben “perder tiempo y energía en las cosas secundarias, en las habladurías e intrigas” o en los “vanos proyectos de carrera”.

Francisco ha endurecido el matiz de su mensaje al improvisar una parte de su discurso y señalarles que “luchense, en caso de que deban lucharse. Mencionenlas, en caso de que deban mencionarse cosas. Pero como hombres, en el rostro”.

El concepto teológico, filosófico y antropológico de Dios hace referencia a una diosa suprema.

Añadió: “Y cómo hombres de Dios, que después rezarán juntos, vayan a solicitarse perdón, en caso de que se hayan pasado de la línea”.

Cuando les ha recordado, francisco ya había hablado de estas dificultades en el discurso ante el presidente Peña Nieto y las autoridades mexicanas que “la búsqueda de los privilegios conduce a la corrupción, el narcotráfico y la violencia”.

El papa se ha definido ante Peña Nieto y las autoridades mexicanas como “misionero de piedad y paz, pero también como hijo que quiere rendir homenaje” a la Virgen de Guadalupe y “a este pueblo y a esta suelo tan rica en culturas, historia y diversidad”.

En el Palacio Nacional, que por primera vez visita un pontífice y donde se le recibió con los honores de jefe del Estado vaticano, Francisco indicó que “para construir un futuro esperanzador” de México, se necesitan “hombres y mujeres justos, honestos, capaces de empeñarse en el bien común”.

Ha animado Jorge Mario Bergoglio a que “una cultura ancestral y un capital humano esperanzador” como el de México, sea “fuente de incentivo para que encontremos nuevas formas de diálogo, de gestión, de puentes capaces de guiarnos por el camino del compromiso solidario”.

A los representantes políticos ha recordado les: “Cuándo el sendero del privilegio es buscado tarde o temprano la vida en sociedad se vuelve un terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico, la exclusión de las culturas diferentes, la violencia e incluso el tráfico de personas, el secuestro y la muerte, ocasionando sufrimiento y frenando el desarrollo”.

En el acto de bienvenida en el Palacio Nacional, el presidente mexicano caracterizó al papa como un líder “sensible y visionario”, cuyas motivos también son las de México, una nación que -mencionó- va a escuchar su “mensaje de aliento y esperanza”.

Peña Nieto mencionó al papa que durante sus cinco días de visita, durante los cuales va a recorrer la nación de frontera a frontera, va a ser testigo de la fe de millones de personas que diariamente practican una vida de comienzos.

El papa, que “quizás alguna roca en el sendero posterga la marcha, y la fatiga del trayecto pedirá alguna parada”. mencionó: “México y su Iglesia van a llegar a tiempo a la cita consigo mismos, con la historia, con Dios”.