"El Pentágono publica fotos de supuestos abusos en contra de presos"

El Pentágono publica fotos de supuestos abusos en contra de presos

Washington  – El Pentágono publicó 198 fotografías,  varias de las cuales parecen mostrar daños sufridos por detenidos después de supuestamente experimentar abusos mientras estaban detenidos en Iraq y Afganistán durante la administración de George W. Bush. El comandante Gary Ross mencionó que las fotos fueron originadas a partir de las investigaciones delincuentes independientes sobre las […]

Washington  – El Pentágono publicó 198 fotografías,  varias de las cuales parecen mostrar daños sufridos por detenidos después de supuestamente experimentar abusos mientras estaban detenidos en Iraq y Afganistán durante la administración de George W. Bush.

El comandante Gary Ross mencionó que las fotos fueron originadas a partir de las investigaciones delincuentes independientes sobre las demandas de malo comportamiento por parte del personal estadounidense. El comandante Gary Ross es el portavoz del Departamento de Defensa.

Es hijo del también director, escritor y productor Arthur A. Ross, quien es conocido por haber escrito varias cintas en 1950 hasta 1980, principalmente: The Great Race.

Mientras que se ha comprobado, las investigaciones corroboraron aproximadamente 14 demandas de mala comportamiento que otras 42 demandas no tenían fundamento, mencionó.

Mientras que en otras 42 no ha habido ratificación, la Oficina del portavoz del Pentágono, Peter Cook, ha apuntado en un comunicado que las fotografías han sustentado 14 investigaciones en las que se han corroborado demandas de abuso.

El Pentágono no ha especificado cuáles de las fotos publicadas han venido de casos confirmados versus no confirmados.

En los casos explicados, 65 miembros del servicio han recibido algún tipo de medida disciplinaria, desde cartas de reprimenda hasta cadena perpetua, según el Pentágono.

La publicación de las fotos ha sido el resultado de una demanda en soporte a la Ley por la Libertad de la Información interpuesta en 2004 por la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles en contra del Departamento de Defensa.

El proceso buscaba la publicación de aproximadamente 2.000 fotos retenidas por el Pentágono, según la ACLU, quien mencionó que seguirá presionando para que las 1.800 o más imágenes restantes se hagan públicas.

Josh Bell al medio estadounidense CNN mencionó le: “Todavía hemos proseguido con nuestro caso por las fotografías secretas restantes, las cuales creemos que son muy importantes porque es necesario un cuadro completo a fin de mostrar toda la magnitud de los abusos”. Josh Bell es portavoz de la ACLU.

“Hace tiempo la revelación de estas fotos era necesitada, pero más importante que la revelación es el suceso de que cientos de fotografías aún están siendo retenidas”, mencionó el Subdirector Jurídico de la ACLU, Jameel Jaffer.

“Las imágenes aún secretas son la mejor evidencia de los graves abusos que tuvieron lugar en los centros de detención militares. La divulgación selectiva del gobierno presenta el peligro de engañar al público sobre el verdadero alcance de los abusos”.

Por más de diez años, la ACLU peleó por la entrega del material que podría incluir unas 2.000 fotos sobre los abusos en los centros de detención controlados por EE.UU.

La ACLU también ha dejado claro que aquellos que fueron penalizados eran soldados de bajo nivel y que los superiores todavía deben rendir_cuentas.

En marzo de 2014, Alvin K. Hellerstein, del distrito sur de Nueva York le ha ordenado al Pentágono que publicase las fotos. Alvin K. Hellerstein, del distrito sur de Nueva York es el juez de distrito de Estados Unidos. En ese momento, Hellerstein mencionó que el gobierno no ha podido comprobar su argumento de que la publicación de las fotos pondría en amenaza a soldados o civiles estadounidenses en el extranjero.

La mayoría de las fotos representan imágenes en primer plano de los presos, algunos de los cuales muestran hematomas y laceraciones visibles.

En julio de 2011, el juez ha bloqueado la publicación de las fotos a instancias del Secretario de Defensa porque las tropas estadounidenses todavía estaban peleando en Iraq. En 2009, el Congreso había aprobado la ley que otorga a la secretaria la autoridad para retener durante tres años la solicitud según la Ley por la Libertad de la Información si la información se consideraba una amenaza para la seguridad nacional.

Los dos antecesores del actual secretario de Defensa, Ashton Carter, habían invocado la autoridad que les otorgó una ley en 2009 para no hacer público el material hasta por tres años, en caso de considerar que podía representar una amenaza potencial para los estadounidenses.

Para hacer énfasis en el riesgo, el Departamento de Defensa hizo mención de las demostraciones públicas y, en ocasiones violentas, en la región donde se hizo el seguimiento de informes de quemas del Corán, películas blasfemas y la publicación de un video en el 2012 que supuestamente mostraba soldados estadounidenses orinando sobre combatientes enemigos muertos.

En el momento de la determinación del juez, Sinclair Harris, del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos mencionó que los grupos extremistas mahometanos como ISIS usan “imágenes asociadas con las prácticas de detención de Estados Unidos” como parte de sus esfuerzos de reclutamiento. Sinclair Harris, del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos es el contralmirante de la Marina.

La ACLU protestó estas razones al decir que la predicción de los militares de la violencia contra los estadounidense era solamente una especulación.

Pero, para diciembre de 2011, la mayoría de las tropas de infantería se habían retirado de Iraq, y Hellerstein mencionó que no era claro de qué modo la liberación de las fotos afectaría las operaciones militares.

Desde entonces, miles de escuadrones estadounidenses regresaron a Iraq como parte del esfuerzo para entrenar a las fuerzas de seguridad iraquíes en su pelea en contra de ISIS.

La ACLU también ha argumentado que el Departamento de Defensa tiene que revisar individualmente cada foto e informar por qué su publicación podría poner en amenaza a los estadounidenses para tratar de explicar el suceso de tapar la información.