"La ONU no ordenó a los filipinos entregar sus armas a los sirios"

La ONU no ordenó a los filipinos entregar sus armas a los sirios

En un comunicado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se negó haber ordenado a los filipinos “cascos azules” entregar sus armas a los rebeldes sirios.

Filipinos entregaron sus armas a los sirios
LA ONU desmintió haber ordenado que los filipinos entregaran sus armas. (Foto: EFE)

Según las declaraciones que un representante de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dio a conocer, en ningún momento se les ordenó a los filipinos “cascos azules” que entregaran sus armas a los rebeldes sirios.

Los efectivos de las fuerzas de paz fueron atacados la semana pasada por grupos radicales sirios, incluido el Frente al Nusra, filial de Al Qaeda en Siria, y por esa razón tuvieron que abandonar varias posiciones que mantenían.

Según se informó desde Manila, Ezra James Martínez, jefe del contingente filipino en la fuerza de paz en los Altos del Golán, en la zona fronteriza entre Siria e Israel, dimitió del cargo en señal de protesta por la orden que recibió de entregar las armas a los rebeldes sirios tras haber sido atacados la semana pasada.

De acuerdo con esos informes, Enríquez consideró que la orden que le dio el comandante de la Fuerza de la ONU de Observación de la Separación en los Altos del Golán (UNDOF), el indio Iqbal Singha, puso en peligro la vida de los 72 casos azules filipinos.

Sin embargo, en una rueda de prensa que ofreció hoy en la sede de Naciones Unidas, el vice secretario general de la ONU para Operaciones de Paz, Herve Ladsous, negó que haya existido una orden en ese sentido.

En su conferencia de prensa, Ladsous dijo que la UNDOF se enfrenta no solo al Frente al Nusra sino a una media docena de grupos más, por lo menos, con una distribución geográfica que no está clara.

La UNDOF es una de las misiones de paz más antiguas que hay. Fue creada el 31 de mayo de 1974 a fin de supervisar el acuerdo de Siria e Israel para la retirada de los Altos del Golán y vigilar que se mantenga el cese al fuego acordado entre las partes.