"Los voluntarios, claves para sellar el inaudito ascenso de Sanders en Iowa"

Los voluntarios, claves para sellar el inaudito ascenso de Sanders en Iowa

Las oficinas de campaña de Sanders y Clinton en Des Moines, la capital del estado que mañana creará el procedimiento de decisiones primarios en Estados Unidos, son un reflejo del estado en el que llegan los dos principales candidatos demócratas a la recta fin casi empatados en las sondeos. Desde el segundo suelo de un […]

Las oficinas de campaña de Sanders y Clinton en Des Moines, la capital del estado que mañana creará el procedimiento de decisiones primarios en Estados Unidos, son un reflejo del estado en el que llegan los dos principales candidatos demócratas a la recta fin casi empatados en las sondeos.

Desde el segundo suelo de un inmueble de oficinas y tiendas, los voluntarios de Clinton se respaldan en una potente estructura organizativa para entrar a los votantes, con un control de la parcela que suele ser un ingrediente fundamental para ganar Iowa.

En la sede de su principal rival, un senador de 74 años que se define como socialista y predica una “revolución política” en contra de la desigualdad económica en la nación, la pasión es lo que destaca.

Es una enorme habitación encajada entre restaurantes de alimento rápido y sus voluntarios, mucho más diversos que la media demográfica de Iowa -donde casi el 90 % son blancos- dicen sobre el futuro de la campaña desde sillones y mesas dispuestos de forma caótica entre muros pintados con tributos a Sanders.

Un joven con acento británico explica a un grupo de voluntarios lo que deben decir cuando salgan a llamar a las puertas de residentes identificados como potenciales votantes de Sanders: “Déjenles claro lo importantes que son estas elecciones y de votar en este caucus”, la asamblea popular que celebra Iowa el lunes.

En el último sondeo, Clinton acapara el 45 % de los voto de confianza en Iowa frente al 42 % de Sanders, un estrecho margen que transformará en crucial el grado de participación en un estado donde tradicionalmente solo uno de cada cinco votantes acude a las urnas.

“Nosotros teníamos el 2, cuando empezó esta campaña % de los votos y Hillary tenía el 60%, y ahora estamos casi empatados a nivel nacional”, mencionó a Efe el panameño de 23 años Mark Harrick, un fervoroso simpatizante de Sanders que este viernes trasladó desde Panamá a Iowa solo para respaldar al senador en la recta final.

Sonriente Harrick, persuadido de que Sanders va a generar la pasión suficiente como para que quienes normalmente se quedan en sus hogares el lunes salgan a elegir, “lo mismo que han salido con Obama” y le han dado el triunfo en los caucus de Iowa en 2008. agregó: “En caso de que no pensase que vayamos ganar, yo no hubiera venido para acá”.

Cerca de él, Begsa Calvache, una enfermera ecuatoriana que lleva más de 40 años en Estados Unidos, llama por teléfono a una lista de posibles votantes para hablarles del programa de Sanders y asegurarse de que saben dónde pueden votar el lunes.

“Creemos que él es el mejor candidato en relación al cuidado de salud”, informó a Efe Calvache, que trasladó esta semana a Iowa desde Chicago en un autobús de enfermeras integrantes de National Nurses United, el primer sindicato del nación que apoyó a Sanders.

Entre los voluntarios que saldrán a tocar accesos están John y Amanda, una pareja que ha trasladado en coche a Des Moines desde Kansas para pasar el fin de semana ayudando a la campaña.

“Es la primera vez que me separo de mis nenas, pero queríamos estar aquí”, afirmó Amanda a Efe junto a John, que vivió en la misma calle que Sanders cuando éste era alcalde de Burlington y que está convencido de que puede hacer “el mismo bien por el país” que el que hizo por aquella ciudad de la costa este.

Por ejemplo, en el 2008, cuando el demócrata Barack Obama resultó electo por primera vez, él si gano Iowa – pero entre los republicanos fue el ex gobernador de Arkansas Mike Huckabee el que destacó, aunque no resultó ser el designado. En ese año, el designado ha sido el senador John McCain, quien en Iowa ha quedado en cuarto lugar.

Cuando se le recuerda lo difícil que es que Sanders alcance la nominación dada la organización de Clinton a nivel nacional y su abrumador respaldo dentro del partido, a Amanda le modifica el rostro. “Yo verdaderamente espero que no, que esta energía que hay aquí pueda continuar en todo el país”, insiste.

Como Amanda, muchos voluntarios han dejado de observar la candidatura de Sanders como una mera herramienta para empujar a Clinton hacia la izquierda y recuerdan que, en 2008, muchos observaban también a Obama como un candidato utópico que nunca lograría la nominación.

A Efe el mexicano Jesús “Chuy” García que presentó a Sanders en varios actos de campaña ha afirmado: “Los analistas mencionaban que él no podía llegar a donde está ahora, a ser un contrincante serio, a competir en estados como Iowa, como Nevada”. García es excandidato a la Alcaldía de Chicago.

“Él está demostrando que este tipo de cambio transformador este tipo de cambio transformador puede ser logrado en nuestro tiempo”, estimó.