"Obama acepta los errores de EE.UU. en Argentina durante el pasado"

Obama acepta los errores de EE.UU. en Argentina durante el pasado

Foto: Wikipedia – Official portrait of Barack ObamaLeer también: ¿Quién va a ser el siguiente en fallecer en Juego de Tronos? Este algoritmo lo vaticinaLeer también: Datos del iPhone de San Bernardino, de ayuda para los investigadores Carambolas de la historia han hecho que Barack Obama, que ha regresado ayer a Washington tras su visita […]

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Foto: Wikipedia – Official portrait of Barack Obama

Carambolas de la historia han hecho que Barack Obama, que ha regresado ayer a Washington tras su visita a Cuba y Argentina, estuviese en Buenos Aires en el 40 aniversario del último golpe de Estado, perpetrado el 24 de marzo de 1976. La coincidencia, no deliberada, ha amenazado con abrir la caja de las tempestades en contra de Estados Unidos y empañar una visita que volvió poner a Argentina en el mapa del mundo moderno. De ambas naciones se ha ido con la misión cumplida. Figurarse un balance más positivo para él resulta difícil pero para el gobierno de Mauricio Macri roza lo imposible. El hombre más poderoso del planeta, en un puñado de horas, le dedicó nuevo líder del continente y referente en el mundo.

El presidente norteamericano, quien ha llegado la víspera a Buenos Aires en una visita oficial de dos días, también ha reconocido que se ha producido “una gran controversia acerca de la política estadounidense al principio de esos días oscuros” y ha señalado que Estados Unidos “tiene que examinar sus propias políticas, su pasado”.Obama durante una visita a un parque en Buenos Aires consagrado a las víctimas del gobierno de facto mencionó: “Hubo discusión sobre las políticas de Estados Unidos al principio de esos días oscuros”.A 40 años del golpe militar en Argentina, el presidente Barack Obama mencionó este jueves “nunca más” a las dictaduras en un histórico homenaje a las víctimas del sangriento régimen que apoyó Washington entre 1976 y 1983 en esta nación y sus vecinos Chile, Uruguay, Bolivia y Brasil.

Barack Hussein Obama II, conocido como Barack Obama, es el cuadragésimo cuarto y actual presidente de los Estados Unidos de América.

Estados Unidos, oficialmente Estados Unidos de América, es una nación soberana constituida en república federal constitucional compuesta por 50 estados y un distrito federal.

Durante su estancia –llegó en la noche del martes–, Barack Obama reconoció lo bueno y lo malo que hizo EE. UU. en el pasado en Sudamérica; también ha hablado del presente y de lo que puede brindar para el futuro de Argentina en lo que le queda de mandato . Palabra más, palabra menos: facilitar inversiones, tecnología, colaboración real en la pelea en contra del narcotráfico y crimen organizado, entrenamiento, capacitaciones y todo lo que se refleja en los acuerdos que ha firmado en materia de seguridad, narcotráfico y comercio.

En su último día Obama y Macri han realizado una ofrenda floral en el Parque de la Memoria, un espacio consagrado y con placas de los nombres de los desaparecidos de la última dictadura y del Gobierno democrático de Isabel Martínez de Perón.

Ahí, a márgenes del río de la Plata, como la víspera, el presidente de Estados Unidos ha vuelto hacer una autocrítica como jefe de Estado. Ha reconocido que «tardamos defender los derechos humanos», en referencia directa a Argentina. «Sé que existen controversial sobre la política de Estados Unidos en esos días oscuro. Las democracias tienen que tener el valor de reconocer cuándo no se está a la altura de los ideales que defendemos».

Más no se le podía solicitar pero ha sido más lejos y los familiares de las víctimas fueron dirigidos porque han actuado, «con valor y perseverancia». Asimismo, les ha hecho responsables de que «se cumpla con el compromiso de Nunca Más», en referencia al alegato del fiscal del proceso a las Juntas Militares, Julio César Strassera, que ha terminado con esa expresión que ha dado nombre al reporte de la Conadep donde se recogen los casos de tortura, violaciones, secuestros y desapariciones de 7.954 argentinos entre 1976 y 1983, tiempo por el que se extendió la dictadura.

Como ha recordado a su lado Mauricio Macri, en ese espacio, en «el Día Nacional de la Memoria, la Justicia y la Verdad» han faltado las instituciones que defienden los derechos humanos y representantes de las sociedades de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, críticas con «el representante del imperio». Sin embargo, Obama ha tenido palabras de reconocimiento para el trabajo de las abuelas que han conseguido recobrar a 119 nietos cautivados a sus madres parturientas o secuestrados cuando eran bebés por los militares que los daban a familias afines.

El homenaje a los desaparecidos durante la guerra sucia se ha producido en el marco de la conmemoración del 40 aniversario golpe de Estado y no ha contado con la presencia de las instituciones de derechos humanos argentinos, incómodos porque la visita del mandatario de la nación que respaldó a los regímenes militares latinoamericanos en los años 70 ha coincidido con esa fecha tan alegórica.

Las imágenes de la víspera de varios miles de personas, que se han manifestado contra la presencia de Obama y han quemado banderas de Estados Unidos, son una prueba de que en Argentina continúan abiertas las lesiones de un pasado que también ha servido, en tiempos recientes del casamiento Kirchner, como arma arrojadiza para fraccionar más a los argentinos. Aunque, en precisión, Estados Unidos no ha sido en Argentina donde ha maniobrado para que los militares se han alzado con el poder, le ha venido como un guante en su pelea en contra del comunismo que amenazaba con prolongarse de Cuba a Tierra del Fuego. La afinidad con el régimen militar jefe de Gabinete del canciller es ejemplificado con la imagen que solía recordar Gustavo Figueroa, jefe de Gabinete del canciller de facto, Nicanor Costa Méndez, cuando observaba” a Vernon Walter ingresar en el oficina del general Galtieri sin llamar al acceso”.

A Graciela Fernández Meijide, con un hijo desaparecido y miembro de la Conadep, le han parecido ilógicas e injustas las manifestaciones en contra de Obama, «se deciden de los gobiernos republicanos pero se olvidan de Jimmy Carter y no mencionan nada de que Obama haya terminado con el embargo a Cuba y quiera cerrar Guantánamo… Tratar de evitar su visita es como pretender prohibir al Rey de España que venga a Argentina porque hemos ido colonia».

Mauricio Macri ha escuchado la reivindicación que ha hecho Obama de periodistas estadounidenses, diplomáticos y de la negociación de Carter que peleó con firmeza el régimen militar que ha impuesto, durante siete años, una estrategia sistemática de desaparición de personas. Al tomar la palabra ha recordado el golpe que dio paso a «la época más oscura de nuestra historia». En esa línea, ha instado a la unidad para asumir «el compromiso en defensa de la democracia y de los derechos humanos» para que «nunca más la violencia política no sea repetida e institucional». Mencionado esto, lo ha puesto en contexto actual e internacional, «todos los días, en algún lugar del mundo se ponen en peligro».

El 24 de marzo de 1976 gobernaba en Argentina «Isabelita», la viuda de Juan Domingo Perón, que ha cerrado los ojos a los homicidios que cometían los escuadrones de la AAA planeados desde el Ministerio de Acción Social que coordinaba José López Rega. Su Gobierno convivía con la violencia de diferentes grupos combatientes pero los mejor planeados eran los Montoneros.

Terminada la ceremonia, la familia Obama trasladarse a Bariloche, la misma ciudad patagónica donde se festejó la última Cumbre Iberoaméricana del Gobierno de Carlos Menem.