"Tres estados donde los latinoamericanos pueden definir las primarias en EE.UU."

Tres estados donde los latinoamericanos pueden definir las primarias en EE.UU.

Foto: Wikipedia – Wpdms nevada territory 1861 espLeer también: Julianne Moore, Amy Schumer y Susan Sarandon, votos famososLeer también: Lewinsky denuncia en eMerge a la industria de la degradación El largo proceso por elegir a los candidatos presidenciales de los dos partidos tradicionales estadounidenses está a punto de dar un giro que se resume en […]

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Foto: Wikipedia – Wpdms nevada territory 1861 esp

El largo proceso por elegir a los candidatos presidenciales de los dos partidos tradicionales estadounidenses está a punto de dar un giro que se resume en una idea: diversidad étnica.

Los primeros dos estados que llevaron a cabo sus comicios en el largo procedimiento de las primarias, Iowa y New Hampshire, se describen, sobre todo, por la ausencia de minorías.

Prácticamente no hay negros ni asiáticos. La población latinoamericana tampoco supera el 5% del total en esos lugares abrumadoramente blancas.

En cambio, los estados que ahora festejarán primarias comenzarán a reflejar la diversidad étnica que describe a Estados Unidos en su grupo.

En ellos el voto latinoamericano se perfila como crucial.

Tres estados muestran esta tendencia: Nevada, Colorado y Florida.

Nevada es uno de los 50 estados de los Estados Unidos, encontrado en el oeste de la nación.

No son ni mucho menos los únicos, pero sí representan un buen indicador del potencial electoral hispano.

La primera prueba es Nevada. Este sábado los demócratas van a tener su primaria en ese estado con cerca de 26% de población hispana, 8% negra y 7% asiática. El mismo sábado los republicanos llevaran a cabo su primaria en Carolina del Sur, un estado con cerca de 30% de poblacion negra y una creciente poblacion hispana.

De allí y en los próximos meses, a medida que la inigualable procesión electoral estadounidense recorra lugar tras lugar en las primarias, se comenzará a resolver la que fue una de las grandes expectativas de esta campaña.

Se va a saber el papel que van a jugar las minorías, y en particular los latinoamericanos, en el procedimiento de escoger a los aspirantes de ambos partidos y finalmente al presidente estadounidense.

En las próximas horas, se cree que el voto latinoamericano va a ser crucial para determinar quién gana la primaria del partido demócrata en Nevada, que afronta a Hillary Clinton y Bernie Sanders.

Bernard “Bernie” Sanders es un político estadounidense, senador junior de los Estados Unidos por el estado de Vermont y precandidato del Partido Demócrata para las elecciones presidenciales de 2016 en mencionado nación.

A Clinton no le fue bien del todo en sus tentativas recientes por congraciarse con la comunidad hispana.

Un texto que repartió su campaña en diciembre pasado, pretendiendo atribuirle de modo jocoso a Clinton las virtudes de una abuela latinoamericana, ha resultado en una pequeña catástrofe en esta era de las redes sociales.

Lo que muchos recuerdan del cap es el hashtag #notmyabuela, que apareció en Twitter burlándose de la tentativa de Clinton y calificándolo de “poco sincero”.

Pero ahora Clinton necesita que los hispanos de Nevada elijan por ella.

En la pasada primaria de New Hampshire no ha ganado ni entre las mujeres ni entre los adolescentes blancos, quienes se han inclinado masivamente por su contendiente Sanders.

A lo que muchos han contestado adelantando que el talón de Aquiles de Sanders sería su menor popularidad entre negros y sobre todo hispanos, cosa que se va a notar en Nevada este sábado.

“Hillary Clinton es mucho más conocida que Bernie Sanders entre los latinoamericanos”, le menciona a BBC Mundo el profesor Ali Valenzuela, politólogo de la Universidad de Princeton y especialista en las tendencias electorales de los hispanos. “Clinton lleva décadas promoviendo políticas que les interesan a los latinos”.

También señala el académico que muchos hispanos le van a cobrar a Sanders su oposición a una fallida reforma migratoria.

Adicionalmente, sugiere, hay una diferencia fundamental de encuadre que puede funcionarle a Clinton en lugares como Nevada. Hillary Clinton basa parte relevante de su plataforma política en lo que ella estima es la pelea necesaria para corregir desigualdades raciales en Estados Unidos.

Mientras que el discurso de Sanders se enfoca en corregir diferencias no de raza sino de clase social.

Valenzuela menciona: “Las investigaciones muestran que en Estados Unidos no hay tanta conciencia de clase, mientras que sí hay mucha conciencia étnica y racial”.

“Cuando hay un aspirante que menciona ‘elijan por mí porque yo respaldo los intereses latinoamericanos´, y otro aspirante que menciona: ‘elijan por mí porque estoy inquietado por la desigualdad económica´, el argumento étnico es un factor motivador más potente para que elijan a favor de Clinton”, puntualiza Valenzuela.

Si Sanders no consigue un buen resultado en esa comunidad, le dará la oportunidad a Clinton de reafirmarse en que el fenómeno del senador por Vermont es una moda entre universitarios blancos pudientes más que una tendencia nacional.

Por el contrario, si Sanders verifica en Nevada que su popularidad se prolonga a las minorías étnicas, las mismas que constituyen cerca de 26% del total del electorado nacional, incrementarán las voces que lo presenten como una alternativa presidencial viable para los demócratas, cuando previamente solo era tomada en serio la de Hillary Clinton.

El próximo 1 de marzo, 14 estados o lugares llevan a cabo sus primarias, en lo que se denominó el “supermartes”.

Es habitual que aquí comiencen a perfilar dos o tres aspirantes entre los que se define la nominación a los aspirantes demócratas y republicanos.

Entre los estados con primarias en el supermartes, Texas tiene la proporción más alta de población hispana, pues 38% de sus habitantes son latinoamericanos.

Pero Colorado, en donde el 22% de la población es latinoamericana, se observa él con especial atención por el papel que pueda jugar más adelante en la contienda presidencial.

Pues se da por descontado que en la elección presidencial de noviembre, en Texas va a ganar lo aspirante de los republicanos, partido que disfruta prácticamente de hegemonía en ese lugar.

Mientras que Colorado está en la lista de los “swing states”, estados en pelea entre los dos partidos y por consiguiente, donde la competencia electoral va a ser particularmente feroz.

“Hay evidencia que Colorado es uno de los estados en donde el voto latinoamericano ha hecho la diferencia para que Barack Obama ganase en las elecciones de 2012. Podría no haber ganado en esos estados”, asegura Ali Valenzuela, de la Universidad de Princeton, si los hispanos no hubieran elegido en tan extensa proporción por él en Colorado, así como en Florida, o en Nuevo México.

Desde la decenio de 1990, los sondeos de salida mostraron un incremento de los estadounidenses asiáticos que eligen en las elecciones presidenciales. En 2012, 73% de los electores de ese grupo han dado su voto a Barack Obama.Desde la decenio de 1990, los sondeos de salida mostraron un incremento de los estadounidenses asiáticos que eligen en las elecciones presidenciales. En 2012, 73% de los electores de ese grupo han dado su voto a Barack Obama.

El 15 de marzo las primarias se trasladan al estado de Florida. En años anteriores, el voto latinoamericano en ese estado era más predecible.

Dominaban los estadounidenses de principio cubano, que elegían mayoritariamente por lo aspirante republicano que prometiese más mano dura en contra del gobierno castrista en la isla.

Un escenario que en la primaria republicana parecería brindar ocasiones especiales a dos aspirantes de principio cubano como Ted Cruz y especialmente, a Marco Rubio, quien ha lanzado su carrera política en Miami.

Pero el influjo latino se expande también a la primaria demócrata.

Las generaciones más adolescentes de cubanoestadounidenses eligen frecuentemente por los demócratas, asegura Ali Valenzuela.

Y pensando más adelante, en las elecciones generales, pocos estados van a tener el peso de Florida, el tercero más poblado de la nación.

El voto en Florida está dividido casi a la mitad entre demócratas y republicanos. Pero hay un nuevo factor en la pelea: el voto de los recién llegados puertorriqueños.

Instados por la crisis económica en la isla caribeña, los puertorriqueños mudaronse masivamente a Florida. Cerca de 300.000 viven en Orlando y cuando llegan a Florida, pueden elegir, pues son todos ciudadanos estadounidenses de nacimiento.

Los estadounidenses asiáticos comprenden una gran diversidad, entre ellas inmigrantes chinos recientes, mahometanos de Pakistán, católicos filipino-estadounidenses y ciudadanos estadounidenses de Hawaii.

Su afiliación política no está consolidada y ambos partidos se los disputan.

Podrían inclinar la balanza electoral de Florida en un sentido o en el otro, y por ese medio, el resultado final de la carrera presidencial.

En 2014, durante la más reciente elección parlamentaria estadounidense, la politóloga Susan McManus, de la Universidad del Sur de la Florida, le decía a BBC Mundo que muchos políticos estadounidenses habían adoptado estilos de campaña típicos de la isla para atraer a estos nuevos votantes, incluyendo buses con altoparlantes y decoraciones brillantes recorriendo las calles de Orlando.

En los 262 días que faltan para escoger al nuevo presidente, desde las primarias de Nevada este sábado hasta las elecciones generales en Florida en noviembre, el electorado hispano va a contar como quizás nunca previamente en la política estadounidense, aunque nadie sabe del todo quién será en últimas el beneficiado.