"US$5.060 millones: ¿es justa la multa a Goldman Sachs por su rol en el explosión financiero de 2008?"

US$5.060 millones: ¿es justa la multa a Goldman Sachs por su rol en el explosión financiero de 2008?

Foto: Wikipedia – 30hudsonLeer también: Julianne Moore, Amy Schumer y Susan Sarandon, votos famososLeer también: Lewinsky denuncia en eMerge a la industria de la degradación Goldman Sachs es lo más cercano que Wall Street tiene a la realeza. Es el más poderoso, el más rico y el más renombrado de los bancos de inversión en […]

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Foto: Wikipedia – 30hudson

Goldman Sachs es lo más cercano que Wall Street tiene a la realeza. Es el más poderoso, el más rico y el más renombrado de los bancos de inversión en Nueva York, la capital financiera del mundo.

El Grupo Goldman Sachs o simplemente Goldman Sachs es uno de los grupos de banca de inversión y valores más grandes del mundo.

Es el nombre de una angosta calle neoyorquina ubicada en el bajo Manhattan, entre Broadway y el río Este.

Y esta semana ha estado en las noticias por una causa enteramente infrecuente para el legendario historial de este instituto estadounidense: admitió pagar a las autoridades estadounidenses US$5.060 millones en un acuerdo civil por el papel que ha jugado en la crisis financiera global desatada en 2008.

El Departamento de Justicia específicamente ha cuestionado la venta por la empresa de títulos valores apoyados por hipotecas entre 2005 y 2007. Las dificultades en el mercado hipotecario estadounidense han ayudado a causar a fines de la pasada decenio la peor crisis financiera desde la Gran Depresión de los años 30 del siglo XX.

En la nota el jefe de la División Civil del Departamento de Justicia, Benjamin C. Mizer agrega: «El acuerdo de hoy es otro ejemplo de la decisión del Departamento para pedir responsabilidades a aquellos que con sus comportamientos ilegales ocasionaron la crisis financiera de 2008».

En un comunicado el vice fiscal general de Estados Unidos en funciones Stuart Delery. ha asegurado: “Cuando sabía, esta resolución encuentra que Goldman Sachs debe rendir cuentas por falsamente asegurar a los inversionistas que los títulos que vendía estaban apoyados por hipotecas sólidas que estaban llenos de hipotecas con probabilidades de fallar”.

“Nos satisface dejar atrás estos asuntos de legado. Desde la crisis financiera, tomamos varios pasos significativos para robustecer nuestra cultura, consolidar nuestro compromiso con nuestros clientes y asegurarnos de que nuestra supervisión y procedimientos de gobernanza son robustos”, mencionó en otro comunicado el gerente de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein.

Algunos aseguran que Goldman Sachs puede darse por bien servido con el resultado. En un momento en que los vínculos con Wall Street son un tema en la discusión política estadounidense, el arreglo del gobierno con la firma ha ocasionado picazón entre los que piensan que a los bancos se los trata con demasiada indulgencia.

De los según recuerda la cadena estadounidense CBS, más de US$5.000 millones del pago decidido, Goldman Sachs puede inferir cerca de US$1.000 millones de sus gravámenes.

“Algunos han caracterizado el acuerdo como poco menos que una palmadita en un tentáculo” de la poderosa empresa, ironiza William Black, profesor de Derecho y Economía de la Universidad de Missouri en Kansas City y especialista en la pelea a delitos financieros, en declaraciones a BBC Mundo.

Como ha occurrido en otros casos, añade: “, no hay cargos delincuentes, nadie pierde su uso y se quedan con sus bonificaciones”.

Estima que relativo ala medida de Goldman Sachs, el monto que deberán pagar no es muy significativo.

Black, quien duda que este acuerdo desaliente a los bancos de incurrir en comportamientos similares en el futuro señala: “Inclusive ha subido el valor de sus acciones”.

El acuerdo con Goldman Sachs tampoco es el más oneroso de los alcanzados con los bancos a los que se les atribuye responsabilidad en la crisis de 2008.

En 2012, JP Morgan Chase aceptó pagar US$13.000 millones, mientras que Bank of America llegó a un acuerdo por US$16.600 millones y Citibank hizo lo propio por US$7.000 millones.

Goldman Sachs es toda una leyenda en la escena financiera neoyorquina.

Su principio ha sido más bien humilde. Marcus Goldman ha trabajado años como comerciante antes de comenzar a comerciar con títulos financieros y asociarse en 1882 con su yerno, Samuel Sachs. Marcus Goldman es un inmigrante alemán que ha llegado a Nueva York en 1848.

En el siglo XX la firma comenzó a ganar terreno en Wall Street.

Han sobrevivido la gran crisis de 1929 y en la recuperación de la postguerra han asumido su lugar como la firma de sangre azul del sistema financiero estadounidense, la que tomaba los mejores negocios y reclutaba a los financistas más brillantes.

En la decenio de los 80, un libro del reconocido autor estadounidense Tom Wolfe, “La hoguera de las vanidades”, caracterizaba irónicamente a los habitantes de Wall Street como los “señores del universo”.

Y pocos encajaron tan bien en esa categoría como los altos ejecutivos de Goldman Sachs.

De una parte están las pagas a las que tienen derecho, con la reputación de ser las más altas en todo el mercado.

Y, para lo que les interesa, está también el poder, inclusive político.

Goldman Sachs se ha convertido en una cantera de la cual salieron varios ministros de Hacienda de Estados Unidos. Presidentes de ambos partidos políticos los buscan. Bill Clinton ha tenido como su ministro estrella a Robert Rubin, expresidente de la firma.

Mientras que en lo otra margen ideológica, George W. Bush eligió a Hank Paulson, también de Goldman Sachs.

Ha sido este exactamente el que debió hacer_frente a la crisis financiera de fines de 2008, la misma que hoy hace que cuestione a la empresa.

El acuerdo, que ya había sido anticipado el pasado enero por la entidad, va a poner final a varias investigaciones abiertas por sus prácticas en los años previos a la crisis financiera.

Por años la área financiera estadounidense había hecho mucho dinero vendiendo títulos valores apoyados por hipotecas de solidez cuestionable.

Goldman Sachs ha sido una de esas firmas.

En 2008, muchos de los tenedores de esas hipotecas comenzaron a evidenciar dificultades para pagarlas.

Los bonos que había vendido Wall Street, basados en mencionadas hipotecas y ya difundidos por toda la economía, comenzaron a ser observados como una inversión poco confiable.

Así se aportó a desatar una tragedia financiera que derribó a varios de los bancos más renombrados de Estados Unidos e instó un rescate gubernamental por miles de millones de dólares al resto de la área financiera para impedir su desplome total.

Ello a la vez que millones de estadounidenses comunes y corrientes perdían sus casas u observaban esfumarse el valor de las mismas.

Y muchos otros más afrontaron el desempleo en la que ha resultado ser una muy rigurosa recesión de la que la nación apenas se comienza a recobrar.

Para no hablar del impacto devastador de esta crisis en Europa y el resto del mundo.

Goldman Sachs ha sobrevivido a la tragedia y continúa siendo notoriamente rentable.

Nadie espera que los US$5.000 millones que pagará ahora sean una dificultad infranqueable para su futura prosperidad.

Y no todos creen que ese haya sido un arreglo adecuado con una firma que ha estado cerca de los sucesos que han llevado a la economía mundial al margen del despeñadero.