- Fuente: Noticias
¿Cómo superar el recelo que producen los cambios tecnológicos?
La clave para que las personas superen el recelo de un cambio tecnológico es que esto no suponga un impedimento para hacer bien su trabajo. Parece una contradicción pues si se hace un cambio entre otras cosas es para que las personas trabajen mejor.
Centrándonos en el mundo empresarial y concretamente en el supuesto de la implantación de un nuevo sistema de información en una empresa, algunas de las claves para que no se produzca esta situación de rechazo son:
Formar adecuadamente a las personas en el nuevo sistema. Cuando se inicia el proceso de formación el sistema tiene que estar afinado al máximo y el usuario del sistema tiene que disponer de todas las herramientas que requiere su puesto de trabajo. La desconfianza del usuario crece cuando en la fase de formación las cosas no funcionan o le faltan herramientas, de hecho se trata de evitar tener que decir la famosa frase: ‘Bueno ahora no funciona, pero va a funcionar y este no va ser el ordenador que utilizarás por eso va tan lento’.
Evitar caer en la tentación de adquirir tecnología no suficientemente madura porque probablemente no funcione adecuadamente. No se trata de dar la espalda a la innovación, se trata simplemente de ser más prudente en la elección de los medios. Todo lo relacionado con la conectividad y la movilidad ha sido y está siendo demasiado problemático. El resultado es que muchas veces los usuarios no pueden ni siquiera realizar su trabajo y cuando en la empresa les ‘venden’ unas nuevas herramientas que son la panacea, y con razón no se lo acaban de creer.
Priorizar la gestión sobre el control. Se habla mucho de orientar la organización de las empresas al cliente. El buen servicio redunda positivamente en los resultados de la empresa. Para dar un buen servicio entre otras cosas se requiere disponer de un buen sistema de información y de un personal adecuado. La sensación que tiene el personal de una empresa es que cuando se produce un cambio tecnológico, entre otras cosas, es porque la empresa quiere llevar un control más exhaustivo del trabajo de sus empleados. Con esta premisa se tiende a limitar la capacidad de acción de las personas y para muchas personas este hecho resulta frustrante porque consideran, muchas veces con razón, que se valora más el control que su conocimiento. En definitiva hay que evitar que el usuario tenga la sensación que tiene una “pared” como herramienta de trabajo.
Etiquetas: concretamente, cliente, capacidad, accion, adquirir, tecnologicos