En la empresa, todo esfuerzo debería tener su recompensa

Oct 27, 2008 | Noticias


En las empresas, cada persona  suele estar asignada a un departamento; también suele estar a las órdenes de algún superior; tiene que realizar unas tareas más o menos concretas que de alguna manera definen su puesto de trabajo; tiene un horario que cumplir; algunas veces este horario es flexible y cobra un sueldo, que puede ser justo o no y  estar acorde con sus expectativas o no.


Sin embargo hay una serie de personas, pocas seguramente, que no suelen estar en estos parámetros, porque suelen realizar tareas que quizás no les correspondan. No se preocupan excesivamente del horario; las otras personas las miran como bichos raros, incluso pueden llegar a caer mal; pero tienen un valor fundamental para la organización: son capaces de abordar proyectos más o menos difíciles que requieren una gran dedicación y por lo tanto un gran sacrificio personal a un coste para la empresa realmente irrisorio.


¿Por qué lo hacen? Hay varias teorías. La primera podría ser que esperan algo de la empresa. Es decir, algún reconocimiento de tipo económico. La mayoría de las veces, la empresa considera que este esfuerzo va con el sueldo y solo en contadas ocasiones la empresa premia a la persona - y pocas veces el reconocimiento cubre sus expectativas - .


Otra de las teorías es que esto va con el carácter. Es decir, no se trata de buscar algún reconocimiento concreto, simplemente se trata de orgullo profesional y evidentemente de capacidad personal para llevar a cabo con éxito el proyecto. Se trata de una “raza de personas” rara avis pero que tienen un gran capacidad de trabajo, y en cierto modo la habilidad de contagiar a otras personas para llevar a cabo un esfuerzo puntual durante un tiempo determinado. Estos especimenes "poco frecuentes" son necesarios en cualquier organización empresarial, porque si no los hay en la propia organización, cuando hubiera que abordar un proyecto, habría que contratar personal externo para liderarlo, y esto en muchas ocasiones es caro. Además, el proyecto duraría más tiempo e incluso el resultado puede no cubrir las expectativas de la propia empresa.


El día a día en las empresas hace imposible abordar proyectos nuevos en cualquiera de los ámbitos de la organización sin que se contrate a personal externo para llevarlos a cabo, o bien se utilice a estos rara avis que conocen mucho mejor a la empresa que cualquier persona externa, y que son capaces de liderar proyectos que evidentemente pertenecen a su área de conocimiento.


¿Como debería la empresa recompensar a estas personas? Cada caso es diferente, pero lo que seguro que tiene que hacer es dar alguna cosa a cambio, y no basta con un simple golpecito en la espalda porque al final, si no hay una recompensa, incluso esta personas tan especiales se acaban quemando. Y esto la empresa no se lo puede permitir. A las empresas les diría que no crean que estas personas lo pueden aguantar todo, no se engañen, tienen un límite, hablen con ellos y seguro que les sorprenderá lo que piden.




Etiquetas: cimkey, erp, benedicto, stress, salario