El proyecto Conecta Ahora de Microsoft ha beneficiado a 60.000 personas con riesgo de exclusión soci

Mar 26, 2007 | Noticias



En 2001, Microsoft Ibérica y la Fundación Esplai,  dedicada a ayudar a los más desfavorecidos para lograr su inclusión social y la educación en valores, pusieron en marcha la Red Conecta, que actualmente está formada por 57 centros repartidos por todo el país, a los que se esperan sumar 6 nuevos socios en los próximos meses. Para conseguirlo, Microsoft Ibérica realizó hace pocos días una aportación valorada en más de 600.000 dólares.


Tal y como lo explica Montserrat Carbonell, coordinadora de Red Conecta desde la Fundación Esplai, esta malla “se nutre de un acuerdo a tres bandas entre el socio tecnológico y principal inversor, en este caso Microsoft, y los centros de alfabetización, a través de la coordinación de la Fundación Esplai, que es quien pone en contacto a unos y otros”.


El objetivo de este tipo de colaboraciones, según Akhtar Badshah, Director General de Asuntos Sociales de Microsoft a nivel mundial, es que “todo el que quiera aprender cómo funcionan las tecnologías de la información tenga la posibilidad de hacerlo, porque ello permite, entre otras cosas, poder encontrar un trabajo mejor”.


Para conseguirlo, “hay que hacer una aportación económica en cash, para que los centros sociales puedan contratar a profesionales especializados que impartan los cursos de formación; pero también hay que aportar todo el software necesario para que esa formación sea realmente efectiva”, explica Badshah.


Objetivo: erradicar el analfabetismo digital


Si las TIC son las “puertas del conocimiento”, tal y como las denomina Badshah, tenerlas cerradas significa necesariamente quedar al margen de la sociedad actual en términos de competitividad profesional. Por eso afirma que “hay que dotar a todas las personas con las habilidades necesarias para poder acceder a todo ese conocimiento, para que gracias a él puedan conseguir sus objetivos”.
 
El proyecto de alfabetización de Microsoft y la Fundación Esplai se conoce como “Conecta Ahora”, y a día de hoy ya ha permitido formar a más de 60.000 personas  a través de los de 155 centros con los que trabaja la Fundación Esplai.


La unión de fuerzas entre las dos entidades ha derivado en la creación de dos líneas paralelas de formación: Conecta e-inclusión, para las capas de población más pobres, y Conecta Joven, para los estudiantes. Precisamente la semana pasada se inauguró un nuevo centro de alfabetización para mujeres en riesgo de exclusión, dentro de las instalaciones de la Asociación Surt. Esta nueva aula facilitará el acceso a la informática e Internet a más de 400 mujeres del barrio del Raval de Barcelona.


La aportación económica es importante, pero aún lo es más el soporte y la colaboración a largo plazo entre las entidades promotoras del proyecto. Según Carbonell, “nuestro proyecto no se basa solamente en abrir cuantos más centros sea posible, sino sobretodo en la calidad de lo que allí se va a aprender. Tenemos un dinamizador en cada aula de aprendizaje, pero pueden ser personas con un perfil más social que tecnológico, y por tanto necesitan también cierta formación para adaptarse a los conocimientos específicos que van a tener que transmitir. Todo ello lo hacemos en red, entre todos los centros que coordinamos para el proyecto, y Microsoft da apoyo a toda esta estructura que nosotros necesitamos como fundación para mantener el nivel de calidad de lo que ofrecemos”.


Las mujeres, un perfil con riesgo de exclusión social


El centro inaugurado en la Asociación Surt está focalizado en la atención a mujeres que, por distintas razones, corren el riesgo de quedar al margen de los avances de la sociedad en materias como las TIC, entre otras. Disponer de un lugar donde se les ofrece formación gratuita para poner al día, o incluso iniciar sus conocimientos en nuevas tecnologías, es para muchas de ellas la única opción de formación posible. Marta Campillo, técnica de la Asociación Surt, explica que “todas las usuarias son distintas, y aportan experiencias distintas, por tanto es difícil establecer un perfil único”. En todo caso, “lo que buscan es acceder al mundo digital o actualizar los conocimientos que tuvieron en algún momento, y para ello tienen a su disposición diversos itinerarios formativos que pueden tener una durada media de unos siete meses, aunque eso depende mucho de la velocidad de aprendizaje de la persona, obviamente”. En su opinión, “las usuarias son conscientes de que la informática y las TIC son imprescindibles para acceder a un trabajo medianamente cualificado”, y su experiencia como técnica le ha enseñado que “aunque a veces subestimamos a las personas que no han tocado un ordenador en su vida, nos sorprenderíamos de ver lo rápido que aprenden estas mujeres”.





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